Y entra en juego el tiempo... cuando lo pasado fue mejor, mientras tanta incertidumbre el futuro ya llegó.
Lo difícil no es sentir, sino enfrentar, no existe nada mas fácil que alimentar el amor.
Liberar el inconsciente, aceptar, respetar y acompañar.
La secuencia es adictiva mientras el cuerpo respira.
No hay amor sin libertad, porque el amor nace de la libertad.
Nada te salva de esta revolución.
No olvides tus ojos, tu voz y tus pasos.
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